Jordán de Sajonia
Hugo de Saint Cher o San Caro
Humberto de Romans
Ulrico de Estrasburgo
Enrique Sauze
Margarita Ebner
Antonio de Florencia
Tomás de Vio Gaetano
Catalina de Ricci
Luis Chardon
Alejandro Piny
Elisabeth Leseu

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Hugo de Saint Cher o de San Caro

Nació en Saint Cher, cerca de Vienne, en Dauphiné (Francia), en los últimos años del siglo XII. Estudió filosofía, teología y derecho en París, donde más tarde fue maestro de leyes. Atraído por la predicación de Jordán de Sajonia y de su discípulo predilecto Humberto de Romans, adoptó la misma resolución que éste tomando el hábito dominicano en el convento de Saint Jacques de París el 22 de febrero de 1225. Muy pronto, apenas dos años más tarde, en 1227 fue nombrado provincial de Francia, en 1230, lo encontramos como prior del convento de Saint Jacques, y más tarde nuevamente como provincial de 1236-1244. Enseñó en la Universidad como lector de teología en 1229 cuando regía la cátedra el célebre Rolando de Cremona, y lo sucedió al partir éste a Toulouse, siendo maestro de 1231 a 1234; tuvo que interrumpir su enseñanza para ser uno de los cuatro legados de Gregorio IX en el concilio de Ninfea, reunido a petición de la Iglesia griega temerosa de una acometida de los turcos.

Su profunda ciencia teológica y su experiencia de las necesidades del momento le llevaron a emprender una de las mayores empresas de la teología bíblica en la Edad Media, la expurgación de la Biblia llena de interpolaciones y faltas. Esta gigantesca obra fue realizada por los dominicos de Saint Jacques, bajo la dirección de Hugo de San Caro, y fue el texto oficial de la Iglesia hasta el concilio de Trento. Esta empresa se estaba terminando en 1236, puesto que en el Capítulo Generalísimo celebrado en París aquel año se dispone entre otras cosas lo siguiente: Volumus et mandamus ut secundum correctionem qui faciunt fratres quibus hic injugimur in provincia Francia bible aliae ordinis corrigatur et punctentur .


Otra obra de innegable originalidad, fruto de su pluma es la primera concordancia de la Biblia, concluida hacia el 1250, y que dio gran renombre a su autor.

En 1244, el papa Inocencio IV lo creó cardenal con el título presbiteral de Santa Sabina, y al año siguiente, durante el I Concilio de Lyón fue uno de los grandes apoyos del pontífice.

A la muerte del emperador Federico II, el papa Inocencio IV lo envió como su legado a Alemania y Holanda (1251-1253).

Amigo de la beata Juliana de Mont Cornillón, vidente promotora del culto eucarístico, cuyo espíritu había aprobado en 1240 cuando siendo provincial de Francia visitó el convento de Lieja, al volver a aquella ciudad en su calidad de Legado Pontificio en 1252, instituyó solemnemente con toda su autoridad en cuanto legado, la fiesta del Corpus Christi, que extendiera después a toda la Iglesia el papa Urbano IV.

El mismo año 1252, el cardenal San Caro influyó notablemente para que fray Tomás de Aquino, sin tener la edad requerida pudiera acceder al magisterio en la universidad de París. Por encargo de Inocencio IV, revisó e introdujo algunos cambios en la regla carmelitana de Alberto de Jerusalén, y a la muerte del pontífice, valiéndose de la amistad que le unía con Alejandro IV, el nuevo Pontífice, consiguió el poder de modificar las constituciones dominicanas, con la sola autoridad del Capítulo General; el propio Alejandro IV lo nombró como uno de los examinadores del llamado " Evangelium Aeternum ", mientras que Urbano IV lo nombró penitenciario mayor en 1256. Ese mismo año tomó parte en Agnani, en las controversias contra los mendicantes.

SPor fin, el 19 de marzo de 1263 falleció en la corte pontifical de Orvieto; su antiguo amigo Urbano IV presidió sus exequias. Sus restos fueron trasladados al convento de Lyón, donde el cardenal legado Guy los colocó en el altar de la capilla mayor. Hugo de San Caro goza desde tiempo inmemorial del título y honores de beato, aunque éste nunca ha sido confirmado por la Sede Apostólica.


Los escritos de San Caro

-Escribió su " Commentaria in IV. libros Sententiarum " de Pedro Lombardo, como temario teológico, que ejerció gran influencia en la universidad de París.

-Quaestiones disputatae .

-Gracias a los esfuerzos de Hugo, los dominicos tuvieron un nuevo " Correctorium " bíblico, cuyo manuscrito es conocido como el " Correctorium Hugonis " y " Correctorium Praedicatorum ". A él se debe también la división en capítulos de todos los libros de la Biblia en el año 1250.

-" Postillae in universa Biblia juxta quadruplicem sensum, litteralem, allegoricum, moralem, anagogicum ". Han sido frecuentemente impresas, y atestiguan su incansable trabajo como compilador de explicaciones del texto sagrado.

Con sus magníficos comentarios a la Sagrada Escritura se ha podido formar un excelente libro, De vita spirituali, distribuido, según las tres vías de la vida interior, completado con una cuarta parte sobre la vida espiritual de los sacerdotes.

-Ha sido considerado justamente como el primer autor de una " Concordancia " verbal de la Sagrada Escritura, un trabajo que ha servido de modelo para todas las publicaciones posteriores sobre el tema.

-" Speculum Sacerdotum et Ecclesiae ".

-" Sermones dominicales ".

-" Sermones de Tempore et Sanctis ".

-Quétif y Échard , le atribuyen también un Seminarium Praedicationis.


Fr. Carlos Amado Luarca
Historia de la Espiritualidad en la Orden de Predicadores